Exterior elegante y llamativo: Altamente distintivo, llama la atención dondequiera que vaya.
Agilidad máxima: Con su tamaño compacto y reducido radio de giro, navega con facilidad por atascos de tráfico y callejones estrechos, haciendo que estacionar sea muy sencillo.
Bajos costos operativos: El tren motriz puramente eléctrico cuesta solo unos céntimos por kilómetro, sin impuesto de compra y con costos de mantenimiento prácticamente nulos.
Ideal para escenarios específicos: Perfecto para entornos cerrados o semicerrados como patrullajes en áreas turísticas, desplazamientos en campus universitarios y transporte interno en grandes complejos industriales.
Un juguete elegante: Más que un simple medio de transporte, es una declaración de moda a gran escala, ideal para jóvenes o como segundo coche familiar.