Costos operativos extremadamente bajos: la electricidad es barata, el mantenimiento es sencillo, prácticamente no hay gastos adicionales y el retorno de la inversión es extremadamente rápido.
Estado estable de la batería: las baterías de Geely son duraderas y la degradación de la batería en vehículos usados suele estar dentro de límites manejables, manteniendo una autonomía suficiente.
Robusto y duradero: estructura simple, baja tasa de fallos y capaz de soportar diversos escenarios de uso de alta intensidad.
Alta liquidez: en países en desarrollo y mercados emergentes, la demanda supera la oferta, lo que facilita la reventa y reduce al mínimo el riesgo de inversión.