Costo ultra bajo: Los precios de los vehículos usados son extremadamente asequibles, apenas una fracción del costo de un vehículo nuevo, con un riesgo de inversión mínimo.
Mantenimiento fácil: Las piezas son altamente intercambiables y económicas, lo que permite reparaciones en cualquier taller de carretera.
Aplicaciones versátiles: Se puede convertir en camiones frigoríficos, furgonetas de venta móvil o minivans de pasajeros: un vehículo, múltiples usos.
Rotación rápida: La enorme demanda en el Sudeste Asiático, África y otros mercados garantiza una fácil reventa.
La practicidad primero: Sin características llamativas, solo una sólida capacidad de carga. Una verdadera herramienta de productividad.