Durabilidad extrema: diseñado para uso militar e industrial, con una construcción robusta y motores de larga duración capaces de recorrer cientos de miles de kilómetros sin reparaciones mayores.
Mantenimiento mínimo: tan sencillo que puedes repararlo solo con una llave. Las piezas son altamente intercambiables y están disponibles en todo el mundo.
Referente en retención de valor: los modelos clásicos (como el vintage 212) tienen atractivo de colección; las unidades bien mantenidas pueden incluso aumentar su valor.
Dominio en todo terreno: barro, desierto o nieve: el BAW lo maneja con facilidad, demostrando ser un verdadero vehículo utilitario.
Carácter distintivo: conducir un BAW clásico llama la atención en cualquier lugar, encarnando una cultura robusta única.