Ahorro máximo en costos: la electricidad cuesta solo unos pocos centavos por kilómetro, lo que le permite ahorrar una cantidad significativa cada año en comparación con los vehículos de gasolina.
Robusto y duradero: heredando la tradición de fabricación de los vehículos comerciales de JMC, la carrocería es resistente, la batería es segura y el vehículo está diseñado para soportar operaciones de alta intensidad.
Ágil y fácil de conducir: con su tamaño compacto y un radio de giro reducido, navega sin problemas por las estrechas calles de la ciudad y estacionar es muy sencillo.
Espacio interior práctico: a pesar de su tamaño pequeño, el interior está diseñado cuidadosamente para acomodar tanto pasajeros como carga.
Bajos costos de mantenimiento: gracias a su diseño simple y piezas altamente intercambiables, los costos de mantenimiento son mínimos, prácticamente sin complicaciones.